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Todas las grandes civilizaciones han buscado su cosmogonía, sus orígenes, ¿quién fue su creador? ¿quienes sus fundadores? ¿de dónde vinieron? ¿cómo vivían? ¿en qué o quién creían?, los pueblos mesoamericanos crearon en diferentes épocas su cosmogonía y hay elementos que en todas están presentes: caos, agua o inundaciones, montaña primigenia, cueva o algo que represente la matriz de la tierra creadora y finalmente la pareja primordial.
A los lugares que presentaban características especiales se les veneraba por ser espacios donde los dioses se hacían presentes, donde los poderes de la noche causaban terror entre los vivos y regocijo entre los muertos, sitios tan reverenciados que se construían sobre ellos los templos para sus dioses por ser lugares excepcionales, donde los dioses manifestaban su poder real.
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Olmecas, mayas, teotihuacanos, zapotecas o mixtecas y hasta los aztecas como últimos pueblos en llegar a mesoamérica, representaron estos lugares como animales con las fauces abiertas, ya fuera una serpiente, un cocodrilo o caimán o un tigre u ocelote, todos representando a la tierra o a la noche. Uno de los dioses que más conocemos es a Quetzalcoatl entre nahuas y Kukulcan entre los mayas, la misma representación como una serpiente emplumada que es la tierra misma en primavera, representar a la tierra en la época de floración, de mayor vegetación, esa fuerza creadora que empuja a las semillas a brotar o a los retoños a renovar y hacer crecer a las plantas y los árboles, tomandola como signo de renovación y resurrección en la tierra.
Para Tecamachalco el Viejo, la hendidura en la montaña fue signo de que era el lugar señalado, el lugar marcado, el lugar sagrado donde se hacían presentes todas las fuerzas del universo, donde los dioses creadores y los dioses de la muerte tenían su residencia, donde las fuerzas diurnas y los espíritus nocturnos a los que tanto se les temía hallaban su morada.
Para nosotros ver un águila devorando una serpiente es solo un acto de de alimentarse, para los antiguos era la lucha entre un animal nocturno y otro diurno, uno representaba las alturas y al sol y otro a la tierra y a la oscuridad, la lucha del bien y del mal, y como este ejemplo se daban muchisimos más que se leían o interpretaban como buen augurio o mal agüero.
Sí ahora preguntamos a la memoria colectiva que ¿qué es Tecamachalco el Viejo? Encontramos respuestas que nos llevan a lejanos hilos de ese entretejido que algún día fue un gran centro ceremonial, nos dicen que es el “lugar de las siete casas”, con mucha similitud con las siete casas o las siete cuevas de donde partieron las siete tribus chichimecas, siete casas o siete cuevas da lo mismo, es el lugar mítico establecido quien sabe donde pero que se tiene la seguridad de que existe.
Otra respuesta es “el lugar que está encantado y que el 24 de junio se abre el encanto y sí uno está ahí se queda encantado hasta el otro año”, estas cuantas palabras encierran el miedo o la reverencia que se le tiene a un lugar divino, a un lugar que tiene poderes o suceden fenómenos desconocidos y a los que no hay que retar, tenemos que alejarnos lo suficiente para no ser raptados hasta el próximo año en que las condiciones cósmicas se den para que la gran puerta se abra , el velo se recorra y veamos una ciudad viva, con gente comerciando o haciendo cualquier actividad de una comunidad activa.
El Huey Tecamachalco Es el Gran Tecamachalco y no solo el Tecamachalco el Viejo, el ruinoso, el abandonado, sino el lugar que aún hay que respetar y venerar porque 500 años después de abandonado, tiene la suficiente fuerza en la memoria del hombre del siglo XXI como para intimidarlo y recordarle que ahí está enterrado su ombligo y el de sus antepasados, ahí está el lugar de donde por primera vez emergieron a la tierra y el día cuando mueran a ella volverán.
Ésta imagen tomada de Nuttall representa al Quetzalcoatl mixteco, un pedernal abriendo la boca y expulsando a un ser humano, esta en su templo acompañado del bulto sagrado que contenía los huesos de antepasados ilustres, la imagen anterior es de un fragmento encontrado en el sitio de Tecamachalco el Viejo, representa a un hombre emergiendo de la boca de un ocelote, si recordamos que Anales de Tecamachalco nos dice que en 1451 Quetzalhecatl llega a Ecateopan, podemos deducir que llega al sitio donde se venera a 9 viento Quetzalcoatl como era venerado por los mixtecos. Ecateopan se divide en Eca = Ehecatl o viento, teo = dios y pan = lugar, Lugar del dios del viento y de la creación. Por lo tanto deducimos que el jeroglífico que está en el Códice Mendocino, el de la Matrícula de Tributos, el que esta tallado en la parte baja del convento tienen como figura o representación inicial a la representación de 9 viento Quetzalcoatl del panteón mixteco y a los tecamachalcas siempre se ha considerado un pueblo mixteco-popoloca.
Por lo tanto nuestro Tecamachalco tiene aún muchas cosas que contarnos.
Jorge Eustaquio G. el 7 de Febrero del 2007
Etiquetas: Culturales, Investigaciones, Portal
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