Éste 24 de febrero, día de la bandera, fue también un día emotivo para la familia Eustaquio González, el amor hizo de las suyas en Jorge y Ruth. A las cinco en punto fue la hora de la cita, la hermosa Iglesia de Dolores en la Cd. de Puebla, los dorados de la decoración del templo y elegantes adornos florales enmarcaron la ceremonia y atestiguaron con las familias de los contrayentes el compromiso de amor ante Dios y ante los hombres, se escuho con solemnidad “lo que Dios ha unido que no lo separe el hombre”.
La ceremonia cargada de emotividad terminó escasos minutos después de las seis de la tarde, las felicitaciones de los amigos, de los familiares y del nuevo matrimonio se extendieron por un tiempo que se pasó como el agua.
Había que llegar a Tecamachalco, la ceremonia por el civil se llevaría al cabo a las nueve de la noche, amigos y más amigos atestiguron el enlace por lo civil.
Familiares y amigos se hicieron uno en obsequiar, felicitar y hechar porras a la reciente pareja, dos grupos musicales se encargaron de que la pista de baile estuviera todo el tiempo ocupada, la variedad musical y la calidad de los ejecutantes causaba revuelo entre los asistentes, nadie se bajaba de la pista ni para respirar, todo un jolgorio se había armado hasta altas horas de la noche.![]()
El vals familiar, la víbora, el ramo y todo lo que implican las costumbres de estas ceremonias se llevaron al cabo enmedio de un estusiasmo contagiante. Ruth y Jorge: Dios los cuide y los bendiga abundantemente…
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